miércoles, 17 de marzo de 2010

La bandola: El instrumento


El Instrumento
La bandola de San José de Guaribe, es un instrumento de cuerdas pulsadas de cuatro órdenes dobles (doble cuerda), con encordado metálico, cuya afinación característica es Mi- mi, La-La, Re re, Sol sol.
Esta bandola perteneciente a la familia de los laudes, y emparentada directamente con las Bandurrias del siglo XVI y XVII español que describiera Juan de Bermudo en su "Declaración de Instrumentos Musicales" (Osuna 1555), es construida con una caja plana en forma de pera, con 39, 5 cm de lar
go, 30, 4 cm en su parte mas ancha y 9,3 cm de profundidad.

Su mástil o diapasón de 16 trastes sirve de base para una cuerda vibrante de 47, 5 cm. y le brinda al instrumento una tesitura de tres octavas y según
da menor. La longitud total de este cordófono es de76,5 cm. y por lo general está construido por maderas tropicales de la flora de la región integrada básicamente por árboles con flor, como el, Puy , Curarí ó Acapro (Tabebuya spectbilus) árboles flor amarilla como los araguaneyes, el Cedro (Cedrela
odorata) , y la Caoba (Swietenia mocrothylla) , pertenecientes a los ecosistemas de bosques secos tropicales o bosques de galería. En la actualidad se in corporan con poca frecuencia maderas importadas de Pino para la tapa armónica y Ébano para el mástil o diapasón, también se usan las maderas autóctonas de Saqui-Saqui, Pardillo de Mata y Par
dillo Amarillo , para los aros de la caja. La vida de este instrumento es relativamente re ciente entre los habitantes de San José de Guaribe, población Guariqueña que fuera capital del Cantón de Río Chico, provincia de Caracas, en 1832.
Alejandro Arzola Parariá es fabricante de bando las, violero o "luthier" y es el mas destacado del es tado Guárico en la fabricación de este instrumento
musical cuyo epicentro es San José de Guaribe. Nació en 1925 en el caserío Río Grande, también llamado Panapito, ubicado en la sierra camino de
Cúpira (hoy estado Miranda). Él ha seguido la his toria viva de este instrumento de cuerdas que origi nalmente vino del oriente del país. Esta bandola se
utilizaba desde 1930 en los bailes de la poblaciones de la vertiente sur del ramal interior de la Cordillera de la Costa, al Noroeste del estado Guárico en los caseríos: Río Grande, Quebradón, Casupo, La América , La Tinidad, La Unión, La Cubanera Los Can tiles, La fila de la Cruz, La Fila de la Balbona y Bu
darito, todos cercanos a la quebrada de la Tomuza, esparcidos en la geografía de los límites de los Esta dos Guárico, Miranda y Anzoátegui. Alejandro Arzola vio la bandola por primera vez en 1930 a la edad de 6 años en las manos de un afamado bandolista llamado Manuel Marcano, quien iba camino a un baile acompañado de "el indio" Santiago Bautista y la voz y las maracas de Rafael Martínez.
Ya para ese entonces se tocaba este cordófono con cuerdas de metal, y se le llamaba Bandola Río Chiqueña, dado que procedía de Río Chico, Estado
Miranda. Este instrumento arraigado en Río Chico antes de 1930 se utilizaba también en la Isla de Margarita y en las costas del Estado Sucre para la interpretación de "golpes de arpa", estribillos, puntos y galerones. Las dimensiones del instrumento, el número de trastes, la relación de intervalos de la afinación entre sus cuerdas, hasta los dibujos de la tapa y aros del instrumento, así como las técnicas de pulido y encolado, fueron las mismas en Barlovento que en el oriente del país.
A pesar de mantener las características básicas, la música, los géneros
(de canto y danza) y el repertorio, si variaron adquiriendo otras particularidades en la subregión Barloventeña. Allí la bandola perfiló unas características
musicales propias influenciada por el arpa del joropo central de la cuenca del río Tuy. Quizás por esto se usen cuerdas de acero en Barlovento y Guárico a
diferencia de las cuerdas de tripa o nylon que se usan en la zona oriental del país.
Fue Angel Matute, constructor de instrumentos de cuerda nacido en Margarita según Arzola Parariá, e intérprete de esta bandola de dobles órdenes,
quien al radicarse en Río Chico hacia 1925 trajo a Barlovento este cordófono. Allí contribuyó a supropagación haciéndolo del alcance de otros intérpretes como Teodoro Monzón, Regino Colina, Pancho Bolívar, Inocencio Caraballo, Juan Rebolledo, Manuel Marcano, estos dos últimos fueron los maestros de Juan Esteban García hacia 1939, quién se convertiría luego en el intérprete más destacado, obteniendo en 1999 el premio Nacional de Cultura
Popular.

La importancia que tienen para esta manifestación tradicional venezolana García y Arzola Parariá, esconfirmada por la Profesora Tibayre Rojas: "Con
Juan Esteban García y Alejandro Arzola Parariá, llegó la Bandola Cordillerana a San José de Guaribe"

Fue designado este instrumento musical como "Bandola", utilizando el mismo vocablo con el cual se le designaba en el oriente del país. Sin embargo el gentilicio del instrumento ha sido parte de una polémica. Arzola Parariá relata que en su infancia, hacia la década de 1930-40, se le llamaba Bandola Río Chiqueña.
La publicación de las grabaciones realizadas en 1969 por Luis Armando Roche interpretadas por Juan Esteban García, y remozadas y remasterizadas en este disco que hoy presentamos, crean con su difusión en 1971 a través del "long
play" "Bandola Oriental" cierta confusión en la designación del instrumento. Otros interpretes le dieron el nombre de "Bandola Guariqueña" obviando
quizás que en poblaciones del centro y sur de ese estado como Guardatinajas, El Sombrero y Calabozo, se interpreta la Bandola de cuatro órdenes sim
ples (no dobles) llamada por muchos "Bandola Llanera".

En 1993 la Profesora Tibaire Rojas presenta en el encuentro sobre cultura popular organizado en Barlovento, la propuesta de designar con el título de
Bandola Cordillerana o Montañera a la Bandola que se toca en San José de Guaribe y zonas aledañas basada en el hecho de que " … a través de la
montaña se trasladaron sus cultores para crearla y posteriormente difundirla" "(...)porque (esta bandola) es hija de la cordillera de la costa , y aunque
los medios de comunicación masiva la han dado a conocer con otras denominaciones, al darle ésta tomamos en cuenta el contexto de la manifestación (…)" y "porque al hablar de Bandola Cordillerana, reconocemos su doble filiación: oriental por el instrumento y Tuyera … (por) la estructura del golpe Yabajero", que como la del Tuyero, es una suite integrada por: pasaje, guabina y yaguaso.

El golpe Yabajero, también es mencionado como "Llabajero" (por que alude a la música de 'allá abajo' según le comentara el Bandolista de Carúpano
Luis Miranda al musicólogo Rafael Salazar). Para el intérprete de la bandola de Guaribe nacido en Guaribito en 1953, Gaspar Solorzano, Golpe Ya
bajero o llabajero, es la designación para un tema musical de varias partes ( joropo, guabina encierro, llamada de guabina, encierro de guabina, yaguaso,
remate o tramao) que se toca de forma recia y que se entiende y percibe como autóctono de la zona, como auténtica expresión cultural de esa región.
Nos lo dijo mas directamente: Yabajero (llabajero) es "vergagiao" aludiendo a la acción de golpear conuna verga de toro seca.

José Alejandro Arzola intérprete del instrumento nos dice que la gente de la montaña decía "vamos pa' llá 'bajo" cuando iban del caserío de La Cuba
nera hacia Los Cantiles o de éste último para Guaribe, y que hablaban de la música de bandola que se tocaba en los caseríos de la falda baja de la
montaña como 'golpes llabajeros" por que eran de allá abajo, de la montaña baja.

Los Géneros
El golpe o joropo en Guaribe ("relancino" como le llaman algunos cantadores) es generalmente de autor, y está conformado casi siempre por líneas melódicas de 16 compases estructuradas en dos partes, cada una identificada por un tema. Por lo general la segunda parte modula a una tonalidad vecina, por ejemplo su dominante o su relativo menor. Este joropo o golpe está conformado por motivos melódicos acompañados por una armonía sencilla por lo general rematadas con cadencias
perfectas del tipo IV, V, I ó II, V7 , I.

TOMADO DEGUARIBE DE LAS BANDOLAS: La bandola Cordillerana
de San José de Guaribe. Saúl Vera