lunes, 23 de agosto de 2010

Eddy Marcano y el violín de cupacho de Juan Solorzano.




Era agosto de 2010, el encuentro se produjo en Radio Nacional de Venezuela, Eddy Marcano accedió a una gentil invitación que le hicimos al programa “Todos para el arte” que transmite los miércoles y domingos el Sistema Radiofónico RNV en su Canal Clásico, para conocer la trayectoria de este excelso violinista y embajador musical de Venezuela en escenarios orquestales del mundo.

De nacimiento zuliano pero criado margariteño Eddy Marcano relató en una hora de radio su trayectoria desde estudiante de la mano de Beto Valderrama entre otros maestros hasta su consagración musical en escenarios prestigiosos de Estados Unidos y Europa, siempre apreciando el enlace excelso de la academia musical con lo tradicional popular venezolano..

Para hacer honor a su manera única de interpretar el sentir de composiciones populares a través del gesto violinista que es su alma en compases y vibras de ese instrumento universal le mostramos un violín hecho por el cultor popular Juan Solórzano Ron de San José de Guaribe estado Guárico. El instrumento fue realizado con madera de cupacho (de la región montañosa norte central de Venezuela) y concha de morrocoy y constituye una pieza única de elaboración artesanal, labrada a mano afinado con cuerdas metálicas y conchas naturales.
“Esto es un tesoro” dijo el consagrado violinista al tiempo que disertó sobre la enorme capacidad del pueblo venezolano para la inventiva y la creación, indicando que era necesario reconocer lo que se hace en Venezuela en cada región del país que es una fragua de músicos, compositores, poetas y creadores de todo género

Eddy Marcano que ahora realiza una gira por los Estados Unidos, lleva un repertorio de composiciones del sentir popular venezolano que ha calado con determinante aceptación en el público norteamericano y europeo, logro que tiene una significación especial cuando en el país da muestra de la siembra de jóvenes valores artísticos de una calidad superior como el caso de este violinista margariteño.

Aldemaro Barrios R.
venezueled@gmail.com

miércoles, 17 de marzo de 2010

Este pasado fin de semana en PDVSA La Estancia Bandola Montañera de Guaribe con Dionisio Bolívar Margarito Aristiguieta Gavi Duarte y Toberías exaltar


Caracas. El joropo central y tuyero hizo suyos los espacios de PDVSA La Estancia este pasado fin de semana con las presentaciones de la Bandola Montañera de Guaribe, Dionisio Bolívar y Margarito Aristiguieta (sábado 13) y Gavi Duarte acompañada del grupo Tobería´s (domingo 14).

Sentido homenaje zapateado
La tarde sabatina sirvió para ofrecer a los asiduos asistentes estancieros un espectáculo lleno de sabor y tradición. Los integrantes de “Bandola Montañera de Guaribe” calentaron al público con su acentuado punteo que, acompañado por arpa y maracas, puso a echar un pie a las parejas presentes.

Con el fulgor de la fiesta corriendo por las venas, no se hizo esperar el arribo a la palestra estanciera de los maestros Dionisio Bolívar y Margarito Aristiguieta, quienes recibieron un homenaje por su tendida trayectoria musical. Con su magistral actuación, estos dos portentos de la tradición sonora tuyera hicieron las delicias del público.

Jim Morrison y Simón Díaz…sorprendente muestra de joropo urbano
El domingo fue un día de gratas sorpresas para el consecuente público estanciero; bien sonoro y trancaíto fue el concierto de Gavi Duarte, quien descargó lo mejor de su verso para deleite de todos por igual.

“Las mujeres de este país deben seguir abriéndose paso en todos los ámbitos culturales y gracias a PDVSA La Estancia sé que lo lograremos”. Con estas palabras, la diva joropera agradeció la labor cultural permanente que realiza el brazo social y cultural de PDVSA.

Finalizada la presentación de Duarte, los asistentes podían avistar en la tarima la colocación de una batería, guitarras eléctricas y demás implementos roqueros; “¿y qué pasa aquí?, ¿y no es el Festival de Joropo?”; estas preguntas –entre muchas otras- se escuchaban entre los escépticos espectadores.

Cuando Germain –vocalista y maraquero de Tobería´s- arrancó la descarga de metal y joropo, el público se debatía entre la risa y la sorpresa. Al finalizar la primera canción la gente aprobó con un estruendoso aplauso la ejecución de los jóvenes. Lo demás fue historia estanciera; por más de una hora y cuarto el patio de secado vibró con un concierto magistral.

El cierre del espectáculo fue con el inmortal éxito de la banda The Doors, Break on Through, en clave joropo. Germain asegura que Tobería´s busca acercar a las audiencias más jóvenes con un estilo de sonoridad tradicional diferente, llamativa e inmune a las críticas.

Los escuchas rieron, bailaron, cantaron hasta más no poder. Terminado el evento, muchos abarrotaron el camerino donde se encontraban los exhaustos artistas para felicitarlos; otros vitoreaban su nombre y la nueva pregunta que se oía a voces era: “¿Dónde se consigue su disco, chamos?”

De esta manera, PDVSA La Estancia continúa el exitoso Festival de Joropo 2010, que sin lugar a dudas dejó boquiabiertos a más de uno.

Bandolas venezolanas. Alberto Arvelo Ramos


Autor: Alberto Arvelo Ramos
Fotografías: J. J. Castro
Título: La bandola venezolana
Colección: Otros Títulos
Año: 2001
Formato: 22 x 28 cm
Páginas: 160
Agotado

Este libro, fruto de una intensa investigación, es el tercero dedicado a los mundos de la música popular nacional, escrito por Alberto Arvelo Ramos, con fotografías de J.J. Castro. Sus páginas exploran las raíces del instrumento desde sus antepasados milenarios hasta sus orígenes inmediatos y populares. El trabajo se concentra en los ámbitos humanos y naturales de las cuatro bandolas nacionales: la barinesa, la yabajera de Guaribe, la oriental y la guayanesa, con un último capítulo sobre la síntesis de esas modalidades en la bandola caraqueña. Se hace además una revisión teórica sobre el sentido del arte popular, y su permanente vigencia como amalgama fundamental de nuestra toma de conciencia como nación.

Extraordinario complemento es la antología de grabaciones de estilos y técnicas de las bandolas regionales, dirigido por Cheo Hurtado, quien además de ser el mejor intérprete conocido de la bandola guayanesa, es uno de los músicos nacionales de más seria y reconocida trayectoria.


Índice

Presentación
Capítulo I: Antiguos y Nuevos instrumentos
Pórtico: Junto con el acero
Antigua historia
El laúd
La Bandola europea
Los manantiales nacionales
Camilo Herrera
Pararía
Jorge Ball Vargas
Capítulo II: La bandola barinesa
Preludio. Lo nuevo en las raigambres
Los de antes y los de después de Anselmo
Román Cordero
Pablo Santamaría
Demetrio Aguilera
Moisés Torrealba
Anselmo: La trampa de la uña
Se acabó el arrinconamiento
La bandola sagrada y profana
Paréntesis sobre las coplas
De los tiempos del rey
La festividad del velorio
Capítulo III: La bandola
La invasión yabajera
La bandola que es pato yaguaso y el cantador que es guabina
El padre del golpe
Influencias de dos renacimientos
Yo no toco basura, yo toco lo que me gusta
Gerson Sandoval
El cristo y la siembra
Saúl Vera
Los pasos del futuro
Anexos. Afinación
El romance del Conde Olinos…
Romance del corderillo
Romance del Conde Lirio
Descripción y caracterización de la bandola montañera o cordillerana
Rostros del libro

La bandola: El instrumento


El Instrumento
La bandola de San José de Guaribe, es un instrumento de cuerdas pulsadas de cuatro órdenes dobles (doble cuerda), con encordado metálico, cuya afinación característica es Mi- mi, La-La, Re re, Sol sol.
Esta bandola perteneciente a la familia de los laudes, y emparentada directamente con las Bandurrias del siglo XVI y XVII español que describiera Juan de Bermudo en su "Declaración de Instrumentos Musicales" (Osuna 1555), es construida con una caja plana en forma de pera, con 39, 5 cm de lar
go, 30, 4 cm en su parte mas ancha y 9,3 cm de profundidad.

Su mástil o diapasón de 16 trastes sirve de base para una cuerda vibrante de 47, 5 cm. y le brinda al instrumento una tesitura de tres octavas y según
da menor. La longitud total de este cordófono es de76,5 cm. y por lo general está construido por maderas tropicales de la flora de la región integrada básicamente por árboles con flor, como el, Puy , Curarí ó Acapro (Tabebuya spectbilus) árboles flor amarilla como los araguaneyes, el Cedro (Cedrela
odorata) , y la Caoba (Swietenia mocrothylla) , pertenecientes a los ecosistemas de bosques secos tropicales o bosques de galería. En la actualidad se in corporan con poca frecuencia maderas importadas de Pino para la tapa armónica y Ébano para el mástil o diapasón, también se usan las maderas autóctonas de Saqui-Saqui, Pardillo de Mata y Par
dillo Amarillo , para los aros de la caja. La vida de este instrumento es relativamente re ciente entre los habitantes de San José de Guaribe, población Guariqueña que fuera capital del Cantón de Río Chico, provincia de Caracas, en 1832.
Alejandro Arzola Parariá es fabricante de bando las, violero o "luthier" y es el mas destacado del es tado Guárico en la fabricación de este instrumento
musical cuyo epicentro es San José de Guaribe. Nació en 1925 en el caserío Río Grande, también llamado Panapito, ubicado en la sierra camino de
Cúpira (hoy estado Miranda). Él ha seguido la his toria viva de este instrumento de cuerdas que origi nalmente vino del oriente del país. Esta bandola se
utilizaba desde 1930 en los bailes de la poblaciones de la vertiente sur del ramal interior de la Cordillera de la Costa, al Noroeste del estado Guárico en los caseríos: Río Grande, Quebradón, Casupo, La América , La Tinidad, La Unión, La Cubanera Los Can tiles, La fila de la Cruz, La Fila de la Balbona y Bu
darito, todos cercanos a la quebrada de la Tomuza, esparcidos en la geografía de los límites de los Esta dos Guárico, Miranda y Anzoátegui. Alejandro Arzola vio la bandola por primera vez en 1930 a la edad de 6 años en las manos de un afamado bandolista llamado Manuel Marcano, quien iba camino a un baile acompañado de "el indio" Santiago Bautista y la voz y las maracas de Rafael Martínez.
Ya para ese entonces se tocaba este cordófono con cuerdas de metal, y se le llamaba Bandola Río Chiqueña, dado que procedía de Río Chico, Estado
Miranda. Este instrumento arraigado en Río Chico antes de 1930 se utilizaba también en la Isla de Margarita y en las costas del Estado Sucre para la interpretación de "golpes de arpa", estribillos, puntos y galerones. Las dimensiones del instrumento, el número de trastes, la relación de intervalos de la afinación entre sus cuerdas, hasta los dibujos de la tapa y aros del instrumento, así como las técnicas de pulido y encolado, fueron las mismas en Barlovento que en el oriente del país.
A pesar de mantener las características básicas, la música, los géneros
(de canto y danza) y el repertorio, si variaron adquiriendo otras particularidades en la subregión Barloventeña. Allí la bandola perfiló unas características
musicales propias influenciada por el arpa del joropo central de la cuenca del río Tuy. Quizás por esto se usen cuerdas de acero en Barlovento y Guárico a
diferencia de las cuerdas de tripa o nylon que se usan en la zona oriental del país.
Fue Angel Matute, constructor de instrumentos de cuerda nacido en Margarita según Arzola Parariá, e intérprete de esta bandola de dobles órdenes,
quien al radicarse en Río Chico hacia 1925 trajo a Barlovento este cordófono. Allí contribuyó a supropagación haciéndolo del alcance de otros intérpretes como Teodoro Monzón, Regino Colina, Pancho Bolívar, Inocencio Caraballo, Juan Rebolledo, Manuel Marcano, estos dos últimos fueron los maestros de Juan Esteban García hacia 1939, quién se convertiría luego en el intérprete más destacado, obteniendo en 1999 el premio Nacional de Cultura
Popular.

La importancia que tienen para esta manifestación tradicional venezolana García y Arzola Parariá, esconfirmada por la Profesora Tibayre Rojas: "Con
Juan Esteban García y Alejandro Arzola Parariá, llegó la Bandola Cordillerana a San José de Guaribe"

Fue designado este instrumento musical como "Bandola", utilizando el mismo vocablo con el cual se le designaba en el oriente del país. Sin embargo el gentilicio del instrumento ha sido parte de una polémica. Arzola Parariá relata que en su infancia, hacia la década de 1930-40, se le llamaba Bandola Río Chiqueña.
La publicación de las grabaciones realizadas en 1969 por Luis Armando Roche interpretadas por Juan Esteban García, y remozadas y remasterizadas en este disco que hoy presentamos, crean con su difusión en 1971 a través del "long
play" "Bandola Oriental" cierta confusión en la designación del instrumento. Otros interpretes le dieron el nombre de "Bandola Guariqueña" obviando
quizás que en poblaciones del centro y sur de ese estado como Guardatinajas, El Sombrero y Calabozo, se interpreta la Bandola de cuatro órdenes sim
ples (no dobles) llamada por muchos "Bandola Llanera".

En 1993 la Profesora Tibaire Rojas presenta en el encuentro sobre cultura popular organizado en Barlovento, la propuesta de designar con el título de
Bandola Cordillerana o Montañera a la Bandola que se toca en San José de Guaribe y zonas aledañas basada en el hecho de que " … a través de la
montaña se trasladaron sus cultores para crearla y posteriormente difundirla" "(...)porque (esta bandola) es hija de la cordillera de la costa , y aunque
los medios de comunicación masiva la han dado a conocer con otras denominaciones, al darle ésta tomamos en cuenta el contexto de la manifestación (…)" y "porque al hablar de Bandola Cordillerana, reconocemos su doble filiación: oriental por el instrumento y Tuyera … (por) la estructura del golpe Yabajero", que como la del Tuyero, es una suite integrada por: pasaje, guabina y yaguaso.

El golpe Yabajero, también es mencionado como "Llabajero" (por que alude a la música de 'allá abajo' según le comentara el Bandolista de Carúpano
Luis Miranda al musicólogo Rafael Salazar). Para el intérprete de la bandola de Guaribe nacido en Guaribito en 1953, Gaspar Solorzano, Golpe Ya
bajero o llabajero, es la designación para un tema musical de varias partes ( joropo, guabina encierro, llamada de guabina, encierro de guabina, yaguaso,
remate o tramao) que se toca de forma recia y que se entiende y percibe como autóctono de la zona, como auténtica expresión cultural de esa región.
Nos lo dijo mas directamente: Yabajero (llabajero) es "vergagiao" aludiendo a la acción de golpear conuna verga de toro seca.

José Alejandro Arzola intérprete del instrumento nos dice que la gente de la montaña decía "vamos pa' llá 'bajo" cuando iban del caserío de La Cuba
nera hacia Los Cantiles o de éste último para Guaribe, y que hablaban de la música de bandola que se tocaba en los caseríos de la falda baja de la
montaña como 'golpes llabajeros" por que eran de allá abajo, de la montaña baja.

Los Géneros
El golpe o joropo en Guaribe ("relancino" como le llaman algunos cantadores) es generalmente de autor, y está conformado casi siempre por líneas melódicas de 16 compases estructuradas en dos partes, cada una identificada por un tema. Por lo general la segunda parte modula a una tonalidad vecina, por ejemplo su dominante o su relativo menor. Este joropo o golpe está conformado por motivos melódicos acompañados por una armonía sencilla por lo general rematadas con cadencias
perfectas del tipo IV, V, I ó II, V7 , I.

TOMADO DEGUARIBE DE LAS BANDOLAS: La bandola Cordillerana
de San José de Guaribe. Saúl Vera

“La Bandola de Guaribe podrá seguir existiendo mientras existan los Luthiers”


En el marco del Ciclo de conferencias del II Festival de Joropo 2010

14 Marzo 2010 | Haga un comentario

El Conferencista Aldemaro Barrios compartió con los presentes la importancia de la preservación de la bandola de Guaribe, y de como diversas instituciones han estado trabajando para su preservación

Cooreo del Orinoco.
El reconocimiento de la Bandola de Guaribe, originaria del norte del estado Guárico, fue el tema abordado en la conferencia ofrecida por el periodista e investigador Aldemaro Barrios, quien explicó la importancia de su preservación y de como diversas instituciones han estado trabajando para su preservación, además es considerado patrimonio cultural venezolano.

Durante su ponencia, Barrios invitó a conocer aquel instrumento que estuvo netamente ligado a la resistencia campesina de los años 30 y 40, cuando en la serranía de Guárico habitaban los trabajadores del campo que lo desarrollaron, y que además eran acusados por el gobierno de turno como guerrilleros.

Explicó que los ataques sufridos en la zona provocaron el desplazamiento de los pobladores de Altagracia de Orituco, Valle del Guanapo y San José de Guaribe a zonas cercanas. Juan Esteban García, acotó, fue uno de los luthiers forzado a abandonar sus tierras originarias. Pese a esto, permaneció realizando el instrumento.

Esto indujo el surgimiento de dos tipos de ejecutantes: los “montañeros”, quienes habitaban en la montaña y los “llabajeros”, que eran aquellos que radicaban en las faldas de la montaña.
Alejandro Arzola Pararía fue otro constructor del regional instrumento, oficio que aprendió de Angel Matute y que realiza desde hace 60 años. Fernando Millán, quien a su vez aprendió de Arzola, es uno de los luthiers con quien se cuenta actualmente. Junto a Marcos Arzola y Miguel “Macaco” Piñera, Millán garantiza la vida de este instrumento familia de los cordófonos que en total cuenta con ocho cuerdas, lo que lo diferencia de sus similares de las regiones de oriente, central y llanera.

Sobre los materiales utilizados, Barrios detalló que la madera empleada para hacer este instrumento es madera de tipo tropical. Indicó que la tapa de la bandola se hace con madera proveniente del árbol acapro, lo que a su juicio le da una sonoridad muy buena.

Por otra parte, señaló que el mango del instrumento es hecho con madera de cedro, “aunque para Juan Esteban García la mejor madera es la que viene de las tablas de cedro añejada”. No obstante, agregó que “con la tala y la quema propiciada en la región, la producción de la misma está amenazada”.

En cuanto a la forma de bailar este joropo, Barrios comentó que se hace “pasillaneado”, es decir, con un compás es más lento, “en donde el hombre nunca suelta a la mujer” y si el ritmo de la bandola es acelerado, señaló, el hombre es quien zapatea. “Esto tiene que ver mucho con el flamenco”, expresó.

Finalmente, Aldemaro Barrios expresó que la fabricación de la Bandola de Guaribe podrá preservarse por medio lde os programas impulsados por PDVSA, alcaldía de Guaribe, Ministerio de la Cultura, Gobernación del Estado Guarico.
T y Foto/Luis J. González C.

Julián Camacho: Los Cantiles 1928- 2005

Bandola de Guaribe en PDVSA La Estancia



Bandola Montañera de Guaribe se lució en Caracas

Los espacios de PDVSA La Estancia en Altamira resultaron pequeños para la gran cantidad de público que asistió a escuchar y admirar la Bandola Montañera de Guaribe que en las interpretaciones de Gregorio Mota y el grupo Cuerda y Madera, Dagoberto y Juan Solórzano Ron, hicieron vibrar al publico caraqueño el pasado sábado 13 de marzo en el marco de la Segunda Edición del Festival de Joropo 2010 que organiza PDVSA La Estancia.
El programa contempló la interpretación de piezas musicales clásicas del Maestro Juan Esteban García y nuevas composiciones del repertorio musical de Gregorio Mota quien animó a la audiencia con variaciones rítmicas de su ejecución, donde además se presentó una muestra del baile de la bandola de San José de Guaribe, Guárico, en las escenas danzarías de Omaira Magallanes y Ubaldo Cedeño.
Como invitados especiales estuvo Dagoberto Solórzano interpretando el golpe original de bandola montañera y Juan Solórzano quien fue aclamado con un prolongado aplauso de reconocimiento cuando interpretó dos piezas con un violín construido por sus propias manos, hecho de madera de cupacho y caja de concha de cachicamo. El público llamó de nuevo a Solórzano al escenario en medio de aclamaciones para de esta manera interpretar viejos joropos y pasodobles que los asistentes bailaron en medio de un embriagante entusiasmo en este festival del joropo 2010.
La bandola de Guaribe, patrimonio musical del estado Guárico, se ha ganado un merecido reconocimiento a nivel nacional producto de años de formación y promoción de nuevas generaciones de músicos como es el caso de Gregorio Mota entre otros jóvenes ejecutantes que desde el 18 de marzo estarán presentando en el marco de las Fiestas Patronales en honor a San José patrono de Guaribe en el conocido caney de la bandola, espacio de celebración y fiesta que podrán disfrutar en las Ferias Agropecuarias de este pueblo guariqueño.